Agresión en Playa Grande: otro testigo declaró que no vieron venir el auto

Dijo que no había existido una pelea anterior, que se quedaron en el lugar cuando llevaron a la víctima al hospital y que se fueron cuando les dijeron que estaba fuera de peligro.

La causa que investiga la agresión que sufrió un Joven que terminó atropellado en Playa Grande hace once días incorporó en las últimas horas la declaración de otro testigo del hecho que descartó la existencia de una pelea anterior y sostuvo que desde la posición en la que estaba no se observaba el arribo del automóvil.

El joven de 24 años se presentó en la Oficina de Composición Temprana de Conflictos Sociales y reconoció que había salido con Matias Fay del boliche Jones y que antes de llegar al túnel se cruzaron con un cuidacoches con el que empezó a discutir. Al igual que el resto de los testigos confirmó que Valentín Lastra intervino en la disputa y que ahí comenzó el forcejeo que derivó en un intento de “agarrarlo del cuello o pegarle una cachetada”.

En presencia del fiscal Paulo Cubas y la ayudante fiscal Carolina Castañeda dijo que estaba atento a la discusión, que no escuchó a nadie gritar o advertir de la bajada de un auto y que tampoco vio venir el rodado que terminó atropellado a la víctima.

Ante las preguntas de los abogados Joaquín Rúa y Pedro Martín Casas –defensores de Fay- relató que tras el impacto se quedaron en el lugar, que le mandaron mensajes a los amigos de Lastra y que se retiraron recién cuando se enteraron que Lastra estaba en buen estado de salud y no tenía cuestiones de gravedad.

La causa sigue aún calificada como lesiones leves y por el momento no se ha llamado a indagatoria al agresor. Además de la declaración de la víctima. extensa y atenta a los detalles de lo sucedido esa madrugada, la fiscalía analiza planimetrías y otras pruebas pedidas para establecer si el Fay lo empujó teniendo en cuenta la cercanía de un automóvil por el paseo.

Para los abogados de la víctima las imágenes viralizadas muestran una situación de extrema gravedad y no puede hablarse de una situación de lesiones leves sino que existió un ataque brutal con una intención de matar a Valentín.

“Simplemente había un maltrato claro por parte del agresor hacia una persona que se desempeñaba como cuidador de coches. Valentín lo único que hizo fue pedirle amablemente que dejara de hostigarlo”, explicaron.