Representantes del sector fresquero se reunieron con el Consejo Federal Pesquero y reclamaron mayor transparencia, previsibilidad y participación en las decisiones que afectan a la actividad.
La situación de la industria pesquera preocupa cada vez más en Mar del Plata, donde la crisis económica, sumada a la incertidumbre por falta de respuestas, ha paralizado más de una vez la producción.
En este marco, representantes de empresas e instituciones del sector fresquero de la pesca se reunieron con el Consejo Federal Pesquero (CFP) para exponer la situación que atraviesa la actividad y reclamar políticas públicas que impulsen la producción y el empleo en tierra.
Tras el encuentro, Sebastián Agliano, presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera, aseguró que uno de los principales pedidos estuvo vinculado a la necesidad de contar con mayor previsibilidad y transparencia en las decisiones que afectan al sector. “La semana pasada nos encontramos con una licitación de calamar de 20 permisos, una posible transferencia de cuota de merluza de fresqueros a congeladores, se escuchan en todos los pasillos la posible cuotificación de la especie langostino”, advirtió.
El dirigente sostuvo que esas discusiones se producen en un contexto económico cada vez más complejo para las empresas. “Tenemos todos los problemas económicos que tiene la flota. Un combustible por las nubes, más caro que el surtidor, a 2700 pesos. Nosotros sin impuestos pagamos más que el combustible que le ponemos a los autos en una flota industrial”, cuestionó.
Además, reclamó que los distintos actores de la actividad sean incluidos en las discusiones sobre el futuro del sector. “Le estamos proponiendo que para la modificación de políticas pesqueras convoquen a todos: a nosotros, los gremios, la gente de Mar del Plata, ya que somos el principal puerto de descargas de la República Argentina“, expresó. Y advirtió: “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias porque somos productores primarios extractivos y lo único que tenemos son los barcos”.
Agliano también alertó sobre la caída de la actividad. Según indicó, datos difundidos recientemente por el Indec reflejan una baja cercana al 30% en la producción local durante abril en comparación con el mismo período del año anterior. “Eso se va a ir agravando en cuanto las empresas no tengan la tranquilidad de poder seguir invirtiendo en la ciudad, de poder seguir trabajando. Ponen políticas que están alejando de la producción en tierra”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que las consecuencias ya se reflejan en el empleo. “Nosotros estuvimos con la mitad de nuestros asociados sin trabajar dos meses en lo que va del año. En ese tiempo, 20 embarcaciones, de las cuales llevan ocho personas cada una, no trabajaron”, señaló. Según detalló, en el primer trimestre alrededor de 3.000 personas dejaron de trabajar de manera directa y debieron buscar alternativas laborales dentro de otras flotas.
El referente del sector fue más allá y planteó un escenario preocupante para los próximos meses si no se modifican las normas actuales. “Si esto de las políticas pesqueras, que no incentivan la producción en tierra, se sigue dando, y Mar del Plata no se reconvierte a otro tipo de industria, acá va a quedar un tendal de personas. Yo calculo que entre 3500 y 5000 personas no van a tener trabajo“, alertó.
Finalmente, recordó la dimensión que tiene la actividad fresquera en la ciudad y el impacto que podría generar una profundización de la crisis. “Por cada flota fresquera en Mar del Plata, que descarga merluza y variado costero, estamos hablando de más de 4.000 personas en forma directa y otras 6.000 en forma indirecta”, remarcó. Y concluyó con una dura crítica hacia las políticas nacionales: “El Estado nacional quiere cambiar el esquema, que cada vez demos menos trabajo. Esa es la idea”.





