El presidente de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (Ucip) de Mar del Plata Juan Blas Taladrid habló de cómo vive este presente el sector.
La creciente inseguridad en la ciudad volvió a enardecer el reclamo de las y los vecinos por respuestas oficiales que aborden íntegramente la problemática. En esa línea, el presidente de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (Ucip) de Mar del Plata, Juan Blas Taladrid, habló sobre cómo vive este presente el sector.
“Hay mucha preocupación, mucha indignación y mucha bronca”, resumió Taladrid en diálogo con Extra FM 102.1, y explicó que se trata de un problema que desde la Ucip vienen planteando desde hace años, independientemente de los gobiernos. “No es un tema político partidario. Es una cuestión de Estado, que requiere un trabajo conjunto de todo el arco político y de todas las jurisdicciones”, expresó.
El dirigente señaló que la inseguridad ya modificó los hábitos de comerciantes y vecinos. “Muchos negocios atienden desde la puerta, algo que antes no ocurría. También hay comerciantes que cierran más temprano porque sienten que quedarse más tiempo en el local es exponerse innecesariamente”, ejemplificó.
A ello, se le suma el impacto que tiene sobre muchas familias: “Nos pasa con nuestros hijos, que muchas veces tienen miedo de salir o de tomar un colectivo. Incluso hay chicos que llevan un celular ‘muleto’ para entregar en caso de un robo. Son situaciones que muestran hasta qué punto la inseguridad se fue instalando en la vida cotidiana“.
Este contexto, según Taladrid, también genera un impacto económico. Además de los mayores costos que implica reforzar la seguridad, muchos comerciantes optan por reducir sus horarios de atención cuando las ventas no justifican asumir mayores riesgos.
Desde la Ucip señalaron que mantienen un diálogo permanente con las autoridades para aportar información sobre las distintas modalidades delictivas que afectan a cada zona de la ciudad: “No es lo mismo una rotura de vidriera durante la madrugada que los robos que hoy se producen a plena luz del día. Tampoco son iguales las problemáticas del microcentro que las de otros corredores comerciales. Tratamos de aportar esa información porque entendemos que puede servir para diseñar mejores estrategias de prevención”.
Uno de los aspectos que más preocupa a la entidad sobre la inseguridad es su vínculo con el consumo problemático de estupefacientes. Según Taladrid, muchos comerciantes relatan que quienes cometen robos son personas conocidas del barrio, que actúan impulsadas por la necesidad de conseguir dinero para consumir.
En esa línea, advirtió que muchas víctimas dejan de denunciar por dos motivos. Por un lado, la sensación de que las denuncias no generan resultados concretos y por el otro, el temor a sufrir represalias. “Se empiezan a naturalizar situaciones que no deberían naturalizarse. Se sabe quién roba, muchas veces también por qué lo hace, pero el comerciante siente que denunciar no cambia nada o incluso puede traerle más problemas”, lamentó.
Para finalizar, el presidente de la Ucip insistió en la necesidad de abordar la problemática de manera integral, al considerar que la inseguridad no solo golpea al comercio, sino también a la inversión, al valor de las propiedades y al desarrollo económico de Mar del Plata. “Cuando la inseguridad crece, se resiente toda la ciudad. Por eso hace falta un compromiso conjunto y sostenido para recuperar la tranquilidad de los vecinos y de quienes todos los días abren sus comercios”, cerró.





