Le destrozaron el comercio para robarle: “Da mucha bronca e impotencia”

El hecho ocurrió durante la madrugada en un comercio de avenida Colón al 7000. Los delincuentes rompieron la persiana y la puerta de blindex y escaparon tras ser vistos por una vecina.

Un comercio ubicado sobre avenida Colón al 7000 fue víctima de un robo durante la madrugada del martes. Los delincuentes rompieron la entrada del local Todo Suelto, ingresaron al establecimiento y se llevaron dinero de la caja, además de parte de la recaudación correspondiente a proveedores.

Según relató Miriam, comerciante del lugar, el hecho ocurrió alrededor de las 2:30 de la madrugada. “En ese horario andaban barreteando para abrir todos los locales, pero pudieron con este”,

Los delincuentes lograron romper la persiana y posteriormente la puerta de blindex para ingresar. Sin embargo, permanecieron poco tiempo dentro del comercio debido a que una vecina escuchó los ruidos, salió y comenzó a gritar, lo que provocó que los ladrones escaparan.

Además del dinero sustraído, la comerciante debe afrontar los gastos ocasionados por los destrozos. La puerta ya fue reemplazada, mientras que la persiana todavía debe ser reparada. “La tengo que pagar yo porque el dueño no se hace cargo”, explicó Miriam.

La mujer señaló que es la primera vez que ingresan a su comercio, aunque aseguró que los hechos de inseguridad son frecuentes en la zona. “Siempre andan enfrente pateando puertas en los talleres”, sostuvo.

Miriam manifestó su malestar por la situación y por las consecuencias que debe afrontar después del robo. “Da mucha bronca e impotencia estar tantas horas trabajando para que vengan estos sinvergüenzas, te rompan todo y encima bancarte el trastorno de ir a la comisaría”, expresó.

En ese sentido, cuestionó la respuesta posterior al hecho y afirmó que en la dependencia policial solamente le tomaron la declaración testimonial.

La comerciante también se refirió a las dificultades para mantener abierto el negocio durante la noche. Explicó que trabaja hasta las 19:30, aunque debería permanecer abierta más tiempo debido al movimiento de personas que salen de trabajar. Sin embargo, al encontrarse sola en el local, prefiere cerrar antes.

Tras el robo, llegó un patrullero al lugar, pero aseguró que los propios efectivos le manifestaron dificultades para continuar con el recorrido.

Me dijo que no podían apagar el auto porque no les arrancaba y que tampoco tenían combustible para seguir a nadie”, relató.

El episodio volvió a poner en el centro de la discusión la inseguridad que atraviesan los comerciantes de la zona de Colón, quienes además de sufrir pérdidas económicas deben afrontar los costos de reparar los daños provocados durante los robos.