La única manera de garantizar nuestra autonomía estratégica es con una Base Naval Integrada en Ushuaia, financiada 100% por la Argentina.
La soberanía no se delega ni se negocia: se ejerce.
Fortalecer nuestra presencia en el Atlántico Sur es defender nuestros intereses nacionales con hechos, capacidad propia y decisión política.
Las Malvinas son Argentinas.





