
“Era un viaje a toda orquesta, hacia un destino con perfil aristocrático”, indicaban las crónicas de la época que destacaban la comodidad de la formación
Historias de acáMadera lustrada, viaje de 10 horas y locomotora a vapor: cómo fue el primer viaje en tren a Mar del Plata“Era un viaje a toda orquesta, hacia un destino con perfil aristocrático”, indicaban las crónicas de la época que destacaban la comodidad de la formaciónEl viaje duró 10 horas.
Fotos: Diario La Nación 26 de Septiembre de 2026 08:03Por Lourdes DíazPARA 0223Hombres prolijamente ataviados en sus trajes con galeras y peinado “a la gomina”, mujeres de vestido largo, sombrero, guantes y sombrillas bajando de carruajes eran parte de las primeras postales turísticas de la ciudad.
Quienes llegaban durante los primeros años a Mar del Plata eran las familias patricias que, imposibilitadas de viajar a Europa por el contexto sociopolítico, elegían trasladarse a la ciudad, que de a poco se convertía en la “Biarritz argentina” y en la que las familias más pudientes del país levantaban sus villas de veraneo en las que se instalaban por tres meses.
Aquella postal cambió en 1886, cuando llegó a Mar del Plata el primer tren que unía Buenos Aires con la villa balnearia.Si bien la llegada del ferrocarril al país data de 30 años antes, fue en 1886 que el Ferrocarril del Sud implementó en su recorrido los 404 km que separan a Mar del Plata con Buenos Aires. El viaje, impulsado por una locomotora Beyer Peacock, duraba diez horas y era considerado “un placer”.
La formación contaba además con un vagón exclusivo para el transporte de caballos.Según consta en los registros de la época, los vagones eran de madera lustrada y el servicio contaba con alojamientos “de primera”. “Era un viaje a toda orquesta, hacia un destino con perfil aristocrático”, sostienen desde el Archivo General de La Nación. El viaje duró 10 horas.
Fotos: Diario La NaciónEl tren arribó así a la estación ubicada en el predio comprendido por las actuales San Juan, Don Bosco, 9 de Julio y la Av. Luro. La estación por entonces constaba de un chalet de estilo pintoresquista, un galpón y una sala de máquinas.