martes, mayo 28

El intendente de Mar del Plata quiere declarar esencial a los empleados municipales para que no hagan paro.

Guillermo Montenegro anunció que enviará un proyecto de ordenanza para darle ese estatus al trabajo público. “Tienen un privilegio sobre el 90 por ciento del resto de los trabajadores lo que les genera una obligación: concurrir a su trabajo”, afirmó

El intendente del partido de General Pueyrredón, el marplatense Guillermo Montenegro, redobló su cruzada contra los paros de empleados públicos municipales. Primero fue anunciar el descuento del día laboral a aquellos trabajadores que no cumplan con su labor durante las jornadas de huelga. Y ayer, durante una conferencia de prensa brindada en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), anunció que buscará declarar trabajo esencial la labor pública.

Vamos a trabajar sobre la declaración de esencialidad del empleado público municipal”, informó el jefe comunal. “Los empleados públicos tienen una responsabilidad, tienen una obligación. Y esa obligación es muy sencilla, tienen que trabajar. La patronal en esta discusión no es un Gobierno, no somos nosotros, son los vecinos de la ciudad de Mar del Plata, son todos los vecinos”, enfatizó frente a los periodistas.

El ex ministro de Seguridad porteño, bajo el gobierno de Mauricio Macri, agregó que “esa situación que nosotros tenemos de que una persona tiene un privilegio sobre el 90 por ciento del resto de los trabajadores en nuestra ciudad le genera una obligación, no tengo duda de esto, y esa obligación es concurrir a su trabajo”, justificó para elevar el proyecto de ordenanza hacia el Concejo Deliberante.

Luego amplió el concepto sobre la esencialidad a través de las redes sociales: “Elevamos una ordenanza para declarar servicio público esencial al trabajo de los empleados municipales de nuestra región: esto significa que no van a poder hacer más paros”.

Montenegro dio a entender -según informó el diario La Capital, de Mar del Plata- que el proyecto ya tiene el aval de todo el interbloque oficialista del Concejo. “Yo no tengo ninguna duda y los concejales tampoco. Lo hemos hablado con Marina (Sánchez Herrero, de la UCR al frente del cuerpo) sobre la esencialidad que tiene que tener el empleado público municipal”.

Además, en un gesto casi inédito de un jefe municipal y ante la pregunta de un periodista de “cuánto gana”, reveló el número de su sueldo no sin antes solicitar un minuto y chequear el monto del mismo en el recibo que tenía descargado en su teléfono celular. “Con la reducción, en mano, para ser exacto, $ 1.856.898,82″.

Hay que recordar que el jefe comunal, que pertenece a Juntos por el Cambio, ya había sido eje de una controversia a raíz del paro llevado a cabo por los trabajadores municipales cuando anunció a comienzos de abril que le descontará los días de paro a aquellos empleados municipales que realicen un cese de tareas a modo de reclamo.

Esta polémica se suscitó tras un fin de semana largo por Semana Santa, lo que, según Montenegro, supone un intento de “tomar de rehenes a los marplatenses”. La medida de fuerza de los empleados tenía como objetivo principal exigir mejoras salariales, en un contexto donde las negociaciones con el gobierno municipal se encontraban en un punto tenso. “El paro es el último recurso. No puede ser que en el comienzo de una negociación paritaria, después de seis días de vacaciones, haya un paro de dos días”, expresó el mandatario, evidenciando su disconformidad con la medida tomada por los trabajadores.

La reacción del gobierno municipal no se limitó a las sanciones económicas. Montenegro también anunció que el dinero recaudado por los descuentos aplicados a los sueldos de los huelguistas sería destinado a obras públicas, específicamente al arreglo de calles dentro de la jurisdicción costera en cuestión. “Se le va a generar el descuento a los empleados que lo hagan”, afirmó, subrayando su determinación de aplicar la norma sin excepciones.

Según Montenegro, la oferta salarial presentada a los representantes gremiales reflejó las capacidades económicas reales del municipio, intentando balancear las demandas de los empleados con la sustentabilidad financiera a largo plazo. “No voy a firmar un acuerdo salarial que dentro de dos meses no pueda pagar o los vecinos tengan que costearlo con más impuestos.”, declaró el intendente marplatense, enfatizando la necesidad de encontrar una solución equitativa y responsable.