martes, mayo 28

Movimientos sociales. Multitudinaria marcha piquetera en Mar del Plata: “Las familias empiezan a saltear comidas”

La jornada nacional protesta contra el cierre de comedores, los despidos y la pérdida del poder adquisitivo.

La lucha en las calles vuelve a cobrar protagonismo con una jornada nacional de protesta organizada por los movimientos sociales. Con una gran convocatoria en distintos puntos del país, teniendo como epicentro a Capital Federal pero con fuerte presencia en Mar del Plata (tres cuadras ocupadas durante el paso de la manifestación por la avenida Luro), los piqueteros exigen respuestas del Estado frente a las decisiones que afectan a los sectores vulnerables y a los trabajadores, en general.

“Salimos desde Plaza Rocha a las nueve de la mañana y nos vinimos a la puerta de la Municipalidad. Pedimos por los alimentos que hace más de tres meses a los compañeros y a los comedores barriales no les entregan. Este gobierno viene arrasando no solo con el salario de la gente, sino con los ajustes que está generando en los tarifazos. Y con lo que está sucediendo con los compañeros que cobran el Potenciar Trabajo, por lo cual ellos cobran y contraprestan un servicio”, explicó Julia Vázquez, del Cuba MTR.

Desde las organizaciones piqueteras dijeron que “nunca pudimos sentarnos en una mesa de diálogo a charlar las necesidades que tienen los ciudadanos de Mar del Plata”. Valeria Castaño, del Movimiento Evita, agregó: “Los comedores fueron los que sostuvieron toda la pandemia, pero no solamente la parte asistencial, sino también la parte del trabajo. Se nos está haciendo muy difícil. La realidad es que la garrafa se fue a un precio increíble, los comedores y merenderos se están sosteniendo con donaciones y se están perdiendo el trabajos en el territorio. Se está haciendo insostenible y lo que queremos demostrar es que ellos se tienen que hacer cargo de lo que es la parte alimentaria”.

Por último, Sonia Magasinik del MST Teresa Vive alertó: “La situación en los barrios se va poniendo cada vez más compleja porque hay una falta total de sensibilidad por parte de todos los estados. No se recibe alimento para los comedores desde hace meses y las familias de los sectores populares empiezan a saltear comidas. Entonces dejan de cenar o de comer carne, pollo. Ya no pueden comprar variedad de frutas y verduras y eso afecta especialmente la salud de las infancias”.

Y finalizó: “Yo soy trabajadora social y docente. Los chicos van a la escuela a pedir un plato de comida con la panza vacía, no se puede estudiar. Y ahora tenemos un gobierno que quiere volver al siglo pasado para explotar a las infancias y decir que la educación no es un derecho”.